http://www.youtube.com/watch?v=xoVaQhdUo9E
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Miguel Leopoldo Alvarado
Fundador y Presidente
l anuncio según el cual la Ley de Ingresos 2011 autoriza que el IMSS transfiera excedentes de las reservas de los seguros de invalidez, vida y riesgos de trabajo a los de enfermedades y maternidad significa que la institución vuelve, de facto, al entramado de su Ley 1973.
Después de la reforma Zedillo (1997), que amputó al instituto sus recursos pensionarios privatizándolos en las Afore, después del deliberadamente equívoco diagnóstico
Levy-Fox que –con apocalípticos pronósticos y cifras exageradas– desprestigió a los mejores equipos de salud nacionales con la mira de destruir el contrato colectivo de trabajo más completo de América Latina, fabricando el mito del peso
del Regímen de Jubilaciones y Pensiones, después de no canalizar al IMSS la brutal bolsa de recursos frescos que Fox y Calderón destinaron al incoherente Seguro Popular (y su modalidad petit, el Seguro Médico para una Nueva Generación), ese anuncio para el uso de las reservas representa el reconocimiento final del patente fracaso de la reforma Zedillo.
Sintetiza la negación de facto de aquello que en 1997 los tecnócratas esgrimieron como argumento vertebral para soportar la necesidad de una reforma
que ha fallado por completo. Esos tecnócratas son Gabriel Martínez (hoy secretario general del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social) y su estrecho colaborador Eduardo González Pier (diseñador, con Julio Frenk, del Seguro Popular, hoy director de finanzas del IMSS).
2.
La iniciativa de Calderón respecto a que ese rebalanceo es apenas un respiro, por lo que urge una nueva generación de reformas que garanticen viabilidad financiera de largo plazo
, constituye sólo una enorme pantalla para ocultar el desorden generalizado que priva en el IMSS de los panistas.
Desde 2000, con Fox y Levy, aunque muy especialmente desde 2006, con Calderón, Horcasitas y Karam, en ese IMSS campean sin pausa ineficiencia, omisiones, incumplimiento, favoritismo y discrecionalidad en compras y cobranza, entre muchas otras áreas.
Afectando el corazón de las expectativas de la derechohabiencia, ese desorden obstaculiza lo que debiera ser la producción cabal de servicios en un auténtico caos. La norma son insoportables tiempos de espera y carencias insultantes.
Sólo las fantásticas Encuestas de Satisfacción de Transparencia Mexicana (Federico Reyes Heroles) sostienen que 77 por ciento de los derechohabientes manifestó estar muy satisfecho o algo satisfecho con la atención
.
La calidad de las gestiones de Fox y Calderón ha instaurado un desorden de alcance y profundidad inéditos. Durante una década –aunque ciertamente muy agudizado con Calderón– los servicios han sido víctimas de una virtual ocupación que feudalizó al IMSS, implantando un medioevo de los intereses que se benefician de los recursos destinados a la operación.
Por eso, los servicios están peor que nunca y sin expectativa de mejora. La pantalla de Calderón: su nueva generación de reformas
busca ganar tiempo y ocultar el fatal saldo de la peor década en la historia del instituto.
De los gobiernos de la alternancia se aguardó el impostergable diseño de una política de salud y seguridad social alternativa, capaz de corregir de raíz las inercias del autoritarismo priísta. Antes que nada, esa política debió haber exigido cuentas, evaluar y transparentar las gestiones priístas, para con todo ello mejorar inmediatamente los servicios heredados y rendir nuevas cuentas.
Nada se hizo. Los panistas de la alternancia compraron el diagnóstico tecnocrático de Funsalud (Soberón y Frenk) e impusieron el Seguro Popular, mientras permitían que el zedillista Levy (autor del contrato de subrogación que culminó en la tragedia de la guardería ABC) desmantelara el IMSS con la constitución de las opacas UMAE (Unidades Médicas de Alta Especialidad), sus apocalípticos informes y el crecimiento escalador de la corrupción. Hoy día Levy asesora
en el asunto a Manlio Fabio Beltrones y Enrique Peña Nieto.
Como Fox, Calderón ha consolidado su desorden generalizado gracias a la calidad
de una cúpula sindical: la de Gutiérrez Fragoso que –formando parte del cuadro de ese caos institucional, suspendiendo trabajadores, sacrificando a los de nuevo ingreso, violando estatutos y perpetuándose al estilo de Elba Esther Gordillo en el poder– se ubicó como representación
legislativa del propio PAN.
Como Fox, Calderón tampoco hizo su tarea desde la titularidad del Ejecutivo: no fue responsable ante la nación y su principal institución de seguridad social. Agravó el desorden generalizado iniciado por Levy y lo extendió a la entera institución con Horcasitas y Karam. La bomba de tiempo está dispuesta para estallar el próximo sexenio.
3.
Descontando el otro gran fracaso –la reforma
del ISSSTE (2007)–, como el IMSS de los panistas, Fox y Calderón sólo agravaron y corrompieron el daño estructural generado por la ley Zedillo de 1997, es claro que la pantalla de Calderón y Karam sobre una nueva generación de reformas
debe traducirse en una movilización social que exija al Ejecutivo que ya no se atreva a tocar absolutamente nada más en la salud y seguridad social de los mexicanos.
El debate sobre esta crucial y estratégica política de cohesión social está en curso. Es hora de dilatarlo y democratizarlo.
Fincar las responsabilidades a todos los priístas y panistas autores del desorden generalizado del actual IMSS es tarea de gobierno que triunfe en la jornada electoral de 2012. Y sin duda, para reconstruir el instituto que México necesita –generando primero empleo–, deberá partir obligadamente de ese debate en curso.
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
El problema de fondo es la corrupción
a situación financiera del IMSS es muy delicada, puede decirse que está en crisis. No es algo nuevo, el problema viene de muy atrás. ¿Cómo encararlo antes del desastre? En nuestra encuesta de esta semana 45 por ciento de los participantes contestó que el gobierno debe rescatar la institución. El 30 opina que las empresas deben pagar más. Un 2 por ciento piensa que debe privatizarse. El uno por ciento se declara en favor de que los asegurados paguen mayores cuotas. Y 22 por ciento aportó distintas ideas.
Método
Enviamos 2 mil 500 formatos por Internet, contestó 80 por ciento. Algunas personas enviaron opiniones de las que reproducimos algunos fragmentos enseguida. Todos los textos pueden leerse en el foro.
Opiniones
Entre las opciones para rescatar al IMSS no incluyeron una: rescatar las fortunas mal habidas como las de los Fox y sus hijos, y hacer que paguen impuestos las empresas que los difieren permanentemente. También debemos acabar con los pagos del Fobaproa –que los paguen los rescatados– y con las pensiones que no se adapten a los criterios del ISSSTE o del IMSS como las de los ex presidentes y burócratas privilegiados como los pensionados del Banco de México y organismos similares. Haciendo esto, de elemental justicia y equidad, saldríamos de muchos hoyos.
Álvaro Carlos Aldama/ Distrito Federal
Si el gobierno hizo el Fobaproa como rescate de los bancos, que también rescate el sistema de pensiones. Los que están jubilados o pensionados ya trabajaron lo suyo. Hay gente que ha robado mucho del IMSS y del ISSSTE. Que regresen lo que han robado y rescaten el sistema de pensiones.
Anabell Nat Santos/ Morelia
Soy jubilado del IMSS y me parece que tengo algo que decir. Hay mucha evasión patronal en el pago de cuotas, subregistro del salario de cotización de los trabajadores asegurados y esto lo saben, toleran y hasta promueven las autoridades. Para colmo la llegada de funcionarios gaviotas
que les dieron un hueso para compensarles sus servicios en partidos políticos (PRI o PAN) y que, sin conocer nada del IMSS, se dedican a sacar provecho mientras los tienen ahí a sabiendas que van de paso y afectando con sus malas decisiones el funcionamiento de los servicios que presta la institución.
Jando Flores Rosas/ Guadalajara
El IMSS no está en crisis, más bien es el discurso que han utilizado los directores Genaro Borrego, Santiago Levy, Molinar Horcasitas, Daniel Karam, etcétera, para continuar avanzando en la privatización de esta vital institución del pueblo de México. Lo hacen obedeciendo el mandato del Banco Mundial. Recordarán que cuando en el año 1995 se hizo la reforma a la Ley del Seguro Social para crear las famosas Afore y poder saquear todos los fondos de las pensiones de los asegurados, dijeron que con eso se resolverían los problemas del IMSS, lo cual sólo fue una mentira, como también lo fue el despojo del régimen de jubilaciones y pensiones a los trabajadores que ingresaron al IMSS a partir de 2008.
Carlos Lozada Castillo/ Distrito Federal
Como empleado del IMSS por 30 años he observado que la corrupción en el instituto y su sindicato es la constante. Sus altos funcionarios crean programas fallidos de millones de pesos para enriquecerse y cuando se les llega a evidenciar, jamás son sancionados. No sucede lo mismo con el personal de base, al que por fallas menores se le castiga con sanciones monetarias ilegales que implican el descuento de días de aguinaldo mediante la nefasta cláusula 55 del contrato colectivo, sin que el sindicato haga algo para apoyar a los trabajadores.
Jesús OM/ Distrito Federal
Es lamentable que se sigan haciendo estas preguntas, si ya todo mundo sabe qué se tiene que hacer en el instituto y en todas las dependencias de gobierno. No roben y designen a gente responsable y honrada, así todo marchará bien.
Saúl Sánchez/ Distrito Federal
Duro golpe al IMSS en el presupuesto 2011. La Secretaría de Hacienda, con la autorización de las cámaras, transferirá las reservas del instituto de los seguros de invalidez, vida y riesgos de trabajo (entre 30 mil y 70 mil millones de pesos) al seguro de enfermedades y maternidad, violando la Ley del Seguro Social, pues no se puede transferir dinero de un seguro a otro, para ello forzosamente debe haber una reforma a la ley del IMSS. Todo lo hacen en lo oscurito. Nos amenazan a los derechohabientes IMSS-ISSSTE con pasarnos a un seguro popular.
Yolanda Robles Garnica/ Morelia
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FUEGO EN EL CENTRO.La mañana de ayer se registró una explosión en una instalación eléctrica del primer cuadro. Autoridades de protección civil de la ciudad de México informaron que en lo que va del año ya son 151 cortocircuitos en la zona (Foto: LM Acevedo/EL UNIVERSAL )
La explosión en un transformador de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en un inmueble de la calle República de El Salvador, en el Centro Histórico, generó que el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, demandara a la paraestatal tomar las acciones necesarias para evitar este tipo de incidentes.
"Queremos resultados ya, y si no pueden que nos lo diga y tomamos otras decisiones, pero ya estuvo suave, lo de hoy sí fue muy grave", dijo Ebrard con relación al estallido en la instalación eléctrica que dejó un saldo de 12 lesionados, por quemaduras en cara y manos.
Cuestionado sobre este hecho, el jefe de Gobierno lanzó una "enérgica protesta" a la CFE por las explosiones de las mufas y le demandó atender de inmediato el cableado subterráneo del Centro Histórico para evitar más emergencias.
"Estamos demandándole a la Comisión Federal de Electricidad, de manera respetuosa pero enérgica, que inmediatamente se pongan a trabajar en el programa que ofrecieron", aseguró.
En entrevista, el mandatario capitalino detalló que desde hace un año su administración entregó a la CFE un diagnóstico sobre las condiciones en que se encuentra el cableado. Agregó que en "innumerables reuniones y entrevistas" con las autoridades correspondientes se dijo que se invertirían 700 millones de pesos para solucionar el problema, pero que hasta el momento no hay resultados. "Cada año se nos dice que se va a invertir, pero luego no se hace", declaró.
Negó que las explosiones sean por sabotaje y destacó que esta situación no sólo pone en riesgo a las miles de personas que diario acuden al Centro Histórico, sino a las instalaciones estratégicas de la ciudad, de los gobiernos federales y locales que ahí se ubican, además de los edificios que conservan el archivo histórico del país, por ejemplo, la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), situada muy cerca de donde ayer fueron las explosiones.
El funcionario capitalino aseguró que es urgente la atención del cableado por parte de la CFE, pues en estos días se espera la visita de miles de personas por las celebraciones del Centenario de la Revolución y la temporada navideña.
Los hechos
El estallido ocurrió en el interior del número 47 de República de El Salvador, antiguamente Convento de San Juan. Los lesionados son ocho bomberos, un policía auxiliar, dos trabajadores de la CFE y un rescatista del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) de la policía capitalina, quienes fueron sorprendidos por la explosión cuando pretendían controlar un incendio previo.
De acuerdo con el secretario de Protección Civil del DF, Elías Moreno Brizuela, el estallido fue precedido por tres cortocircuitos del cableado subterráneo en diferentes puntos del Centro Histórico.
Tras descartar la posibilidad de sabotajes por parte de miembros del SME Moreno Brizuela mencionó que en lo que va del año, se han presentado 151 cortocircuitos en el cableado subterráneo del primer cuadro de la ciudad.